7,37 de la tarde del viernes 23 de Abril de 2010

Esta foto tuve la suerte de dispararla en la pedanía y antigua isla de El Palmar, en medio de nuestro fantástico parque natural de la Albufera, que tantas historias literarias ha sido capaz de inspirar a los maestros de las letras.
Allí estaba yo con mi compañera de fotos y fatigas contemplando un atardecer de ensueño, cuando apareció, María Fernanda del Lago, que así he llamado a la garza, después de ver impresionado su elegancia al llegar volando y mover sus alas, aleteando con un pausado ritmo, como si estuviera ejecutando una pieza de baile, sabiéndose contemplada por mi curiosa cámara.