Esta foto la pude hacer gracias a la colaboración inestimable de la protagonista en Port Lligat (Girona) frente a la casa (ahora también museo y feria del comercio) de Salvador Dalí.

En un solitario y soleadisimo banco descansaba una descarada gaviota la cual no solo no se inmuto al ver mi presencia, sino que la muy creída, sabiendo de su belleza y supongo que al ver mi actitud y mi cámara, intuyo que iba a ser protagonista de una instantánea, la cual podría ser en un momento dado procesada informaticamente y exhibida en la red de redes y ser contemplada por el inmenso mundo de las telecomunicaciones y llegar a todos los confines de la tierra gracias a la tecnología, y decidió, a mi saludo, "Hola Maruja" que así nombré a la presumida gaviota, y le pedí que girara su cabeza hacia la izquierda pues me convenía mucho más esta posición para el encuadre que yo creía sería el optimo, sin apenas pestañear giro su altiva cabeza y me miro con descaro para quedar favorecida en su foto.

Después de disparar mi foto le di las gracias, "moltes gracies Maruja" le dije en valenciano, que como esa exclamación es bastante parecida en catalán y aunque en su habitat se habla aquello del "Ampurdanes" supuse me entendió, pues con un movimiento de cabeza creí entender que respondía a mi agradecimiento.

Inmediatamente mire en el visor de la cámara que tal quedaba la foto, satisfecho con el encuadre, mire de nuevo a Maruja y le dije "estas molt guapa en la foto" a lo que la presumida gaviota con un elegante movimiento y una mirada fascinante dio un pequeño salto y se fue volando por la hermosa cala uniéndose a otras gaviotas a las que supongo les contó emocionada lo ocurrido.